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domingo, 24 de mayo de 2015 flora va de viaje portfolio

el mini #floratrip.-

Me vine unos días a visitar a mi familia a Trelew y depaso, como cosa familiar que nos caracteriza, nos movemos varios kilómetros para comer en un lugar específico. Lo hicimos siempre para comer locos y centolla en Chile, ahora le tocó a este lugar en Dolavon, que es una antigua quesería que restauraron, donde se comen muy buenas pastas además de algunas carnes y especialmente un bife con papas fritas y huevos fritos que vi de lejos en una mesa.

Dolavon es un pueblito que queda a 19 km de Gaiman y a 36 km de Trelew. Esta quesería queda a 1,7 km de Dolavon y está abierta de jueves a domingo. Es con reserva si o si, sino te clavas esperando bastante tiempo. Por fuera es la típica construcción galesa, pero por dentro está a nuevo. No dice mucho sinceramente, pero es un ambiente muy casero y austero, pero que no molesta porque lo importante es la comida, claramente. Hay pocas mesas, pero todas grandes, especiales para familias, una tele 20 pulgadas con caja que pasa el chavo y los simpsons, una sola moza y 2 cocineras. Junto con el pan te traen paté, porotos y berenjenas.

Yo comí ñoquis de papa con estofado y de postre flan con dulce de leche. Los ñoquis estaban muy buenos, la porción es entre justa y abundante (depende de como coma cada uno), y el flan estaba espectacular. Hacía tiempo que no comía un flan tan rico. Parece que la posta igual son las pastas rellenas, pero que yo comí obviamente porque tenían queso.

La clave en este lugar es armarse de paciencia un poco, ir con el hambre justa porque tardan en atenderte, de nuevo, hay una sola moza para todas mesas grandes (promedio entre 7 y 10 personas). En ningún momento te dan una carta ni sabes el precio de lo que estas comiendo. Sinceramente me olvidé que tenía que prestarle atención a eso. Tampoco te dan el ticket de lo que consumiste, así que es cuestión de confiar. En promedio gastamos $150 por persona (eramos 7) y comimos muy bien todos, incluyendo vino, bebidas de litro, postre, cafés y varios platos de pastas rellenas.

Se los recomiendo para los que viven por la zona y no lo conocen, o los que alguna vez tienen planeado venir para este lado por esas cosas de la vida, pueden venir que el camino es muy lindo.

(Pueden seguir mi viaje en mi instagram o buscando #floratrip).



Antigua Queseria a 1,7 km de Dolavon.













(campera cacique, buzo y zapatillas vans, calzas de feria, gorrito waliki)


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martes, 28 de abril de 2015 flora va de viaje portfolio

ser odiólogo hoy.-


Esto lo escribí y lo vestí hace un par de días.

No está bien odiar. Genera un sentimiento dentro de cada persona que no esta bueno sentir. Nada bueno puede salir de ahí.

Pero como ustedes me conocen, y muchas veces soy una contradicción caminante, creo que de vez en cuando es necesario sacar a relucir esa ira horrible que nos genera decir: odio.

Odio esto, lo otro, a aquel pibe. A esa minita, a esa actitud, odio este país, odio a la gente, odio este día, odio que me hagan esto, odio hacer esto, odio sentirme así. Odio, odio, odio. Ya de decirlo tantas veces es un asco. Nos rodeamos de la palabra odio, y las palabras son, muchas veces, sentenciadoras de muchas cosas. Yo hablo antes de pensar y siempre soy bruta. No tengo tacto. Pero no me arrepiento de quien soy.
Las palabras encierran y hay que ser cuidadoso con lo que uno dice pero al mismo tiempo, creo en la sinceridad a toda costa y en decir con las palabras justas lo que uno siente sin importar qué. Sean palabras de odio o de lo que sea.

En ese odio, o momento de verborragia negativa es que nos convertimos automáticamente en un gollum horrible que se encierra en ese odio y esta terquedad de decir "odio tal cosa". Los demás te miran (y vos cuando escuchas a alguien hablar desde el odio) como si estuvieras cegado. Es que el odio es eso también.

Pero bueno, creo que lo que intento decir es que por más que sea algo feo, existe. Y muchas veces lo sentimos, hay que dejarlo salir? si, por que si se queda adentro te pasan cosas peores.

Por eso, acá un punteo de cosas que odio, que me ayudan a expresarme e intentar dejarlas atrás y trabajarlas lo mejor posible:


. Odio sentir presión.
. Odio cuando las personas se creen que tienen derecho a hablar sobre mí persona o sobre mi cuerpo.
. Odio que no me tomen en serio por más esfuerzo que haga.
. Odio que me hagan sentir culpable de algo.
. Odio las conclusiones en base a las apariencias.
. Odio las palpitaciones que me traen las malas sensaciones. Como un orgasmo negativo.
. Odio el momento justo antes de llorar.
. Odio los problemas de comunicación. Ajenos y propios.
. Odio sentirme impotente respecto de algo.
. Odio como mi cerebro vuelve a cosas del pasado.
. Odio mi mal humor.
. Odio el ruido a la mañana o cuando necesito silencio.
. Odio la gente metida.
. Odio pensar en hashtags.
. Odio que me tomen por boluda.



El término "odiólogo" existe por culpa del corrector del teléfono, cuando quise escribir iriólogo.
El tapado es una genialidad de amor a primera vista que encontré en una feria.
La remera (que combina perfecto con este posteo) me la gané en la última feria de Fantasy Seven. Si, yo. Que nunca me gano nada.


(calza nista, remera fantasy seven, tapado de feria, zapatillas vans
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miércoles, 22 de abril de 2015 flora va de viaje portfolio

depresión post #masticar.-



Me encanta Masticar por una simple razón: me encanta comer. Si alguno se lo perdió les tiro un par de consejos para que los tengan en cuenta para los próximos:


. Compartir. Acá la clave es compartir los platos para gastar menos. Si te gustó mucho, y....bueno, después vas y te lo pedís solo para vos. Doble disfrute.

. Ir los primeros dos días. Simplemente por que va a haber menos gente y lo más importante: el último día, puede que no haya más comida de la que querías probar o no haya más promo de algo. Evitar el domingo que es cuando más familias hay con carritos, niños perdidos y va todo el mundo en general.

. Paciencia. Hay que ir abierto a que alguien te va a empujar, que vas a tener que hacer cola, que vas a tener que esperar y sobretodo, gastar.

. Mal humor 0. Para eso quedate en tu casa. Acá venís a comer y disfrutar, no a quejarte.

. Gastate el día. Entras a Masticar y se te van las horas. Casi sin darte cuenta desde que entraste y comiste algunas cositas, ya pasaron unas 2 o 3 horas. Podes quedarte 4-5 tranquilamente.

. Comprá en el mercado. Hay algunas promos copadas y productos que no siempre los ves en el supermercado. Además de que en algunas cosas, hay buenos precios.

. Tickets. En mi opinión, siempre es mejor comprar los tickets de una. No tengas miedo de que te sobre, te lo devuelven a la salida. Además, se te van como el agua así que es mejor tenerlos encima que ir comprando de a poco.

. Degustación: hay que entender que las porciones son chicas. Acá es para degustar y probar de todo. Para primer plato se va al restaurante de cada chef.

. Ropa adecuada: Nada de ir vestida para el boliche como hacen muchas, ni ir con algo que cueste lavar después. A Masticar también vas a llenarte de olor a humo, así que mejor ir con ropa fácil de lavar o que no te importe mucho que se apeste.

. Mini kit de limpieza: Ya sé que capaz sólo es aplicable a la cartera de las minas, pero lo ideal es llevar alcohol en gel, toallitas húmedas y pañuelitos. No siempre puede haber servilletas a mano. Ah, si da y no es por ser rata, pero si se puede llevate una botellita de agua, por lo menos te ahorras $30.

. Sí al descansito: Para mí la clave es apenas llegas, comes unos 3 o 4 platos, después haces una pausa -birra de por medio- y a seguír comiendo. Hay que bancar la sed un rato largo.

. Apostarle a lo salado: No sé por qué, pero Masticar para mí me tira más a lo salado. Lo dulce me encanta, pero la verdad que ahí adentro, me da ganas de comer otras cosas. Además, y a juzgar por los cocineros que hay, creo que es mejor invertir la plata en un plato salado, que en uno dulce que nos puede empalagar o llenar más rápido. Además, ni se comparan los precios en un restaurante que en un café o pastelería.


Mi experiencia siempre es ir tranquila, con ganas de comer todo lo que tenga ganas y vea rico. No me preocupo por si estoy gastando mucha plata o no, porque esto se da cada tanto. Arranco con $400 (cuando voy sola) y a veces me rinde y a veces me pasa que me falta un cachito. En total de la feria, fui 2 días y gasté menos de $800. Comí bastante, compartí y compré los productos que ven en la foto.

En orden de preferencia, yo comí lo siguiente:

. Boca de Lobo: comí el "choclo que lo parió" y el "rosti de papa y panceta". Todo estaba riquísimo. El choclo estaba suave y tierno y el rosti de papa mezclado con el huevo orgánico, todo en su punto justo de cocción y temperatura, les juro que fue una de las 3  mejores cosas que comí. Narda nunca falla. Acá me lo invitaron, cortesía del genio de Leo Lanussol, chef y parte del equipo de Boca de Lobo.

los rostis de papa y panceta.

 el rosti presentado con panceta hecha y curada por ellos.





. La pastronería: me hice fan del pastrón gracias a mi amiga Gaba y la verdad, cada vez que puedo, me lo devoro. Acá probé el sandwich (de 150 gr) los dos días que fui, estuvo mejor el primer día, pero el segundo me dieron más cantidad de fetas. Y fetas de las buenas. Osea gordas. Los pickles estaban muy ricos, muy poca mostaza como para no invadir (no me gusta mucho), lo que sí, el pan como es para celíacos, se desarmaba un poco, pero igual estaba bueno. Salió $60.




. Gipponi-Rastellino: Acá probé los langostinos al ajillo ($60) y el arroz orgánico con langostinos y verdeo ($50). Langostinos cocinados a la perfección, bien carnosos. Me hubiera gustado que esten un poco más picantones al ajillo, pero de las dos formas estaba genial. Cada vez que voy a masticar, pruebo esos langostinos del demonio y del cielo al mismo tiempo. No fallan.

. Barraco: el taco de panceta y vegetales estaba genial. Y el precio también, sólo $30, y no era porción mini.

. Austria: El último día no me pude ir sin probar el chorizo alemán con relish y kartoffel salat ($60). Esa salsita con aroma y sabor a curry, estaba increíble. El chorizo alemán también. No soy muy fan del yogur en las comidas saladas, pero amé comer chorizo alemán. Nunca se puede comer demasiado chorizo alemán. Aguante.




. Don Julio: Me quedaban $20 y que mejor manera que patinarseló en una empanada frita de carne. Ay que rico. Suavecita y con la masa perfecta.

. Julep: Acá compré el Tea Berry (iced tea blend de frutos rojos). Era más adorable la botellita que lo que duraba. Distinto a lo que me imaginaba, era dulce y rico. Me salió $30.

. I Latina: Acá compartí la arepa con chancho pibil, ají de aguacate y cebollitas al mezcal. Estaba muy rico, el chancho estaba muy bien preparado.




. La Mar Cebichería Peruana: Acá probé muy poco del cebiche carretillero. No soy muy fan del cebiche de pescado, pero este tenía muy buen sabor. Salió $50.

. Martín Bouquet: Compartía foodtruck con Juliana Lopez May y la verdad me pareció muy mala idea por que generaba confusión. No sabías de que fila era qué panqueque y el que los preparaba se la pasaba preguntando quien había pedido qué. Muy mal. Me pedí el panqueque con nutella y frutos rojos y desde antes que me lo den dije "lo mejor de esto va a ser la masa" y tal cual. Lo mejor era la masa. El nutella estaba bien, pero pensé que traía frutos en serio, no una mermelada de eso. Salió $50. Eso sí, tamaño generoso.

. Paraje Arévalo: Acá compartí el huevo poché, apanado en panko y con una feta de salmón. Y menos mal que lo compartí por que no valía $50 ni a gancho. El huevo estaba en el punto justo, pero le faltaba algo. Y además era chico.

. Pablo Buzzo: Acá probé el pincho de langostinos patagónicos macerados ($50). Los langostinos estaban muy ricos, bien condimentados. Pero venía con un acompañamiento de quinoa o trigo burgol no me acuerdo, con pasas y brotes de soja, que en mi opinión, estaban de más y medio seco. No valía lo que pagué.


Con respecto a lo que compré, las aceitunas son riquísimas. La sal tiene un aroma increíble y la pasta la compré sinceramente por la forma que tienen. No les voy a mentir. Además de todos los productos que habían y se podían probar, yo probé el kiwi orgánico que estaba exquisito. También había miel cremosa, jabalí que parecía jamoncito crudo, aceites de oliva y muchas cosas más.

Lo que me pareció muy bueno es que esta vez las clases eran abiertas. Habían unas gradas y una pantalla gigante para escuchar a los cocineros. Lo que sí creo que es importante es que deberían mejorar el wifi dentro de la feria. No podes subir ni una foto, ni mandar nada porque no hay wifi ni 3G que te lo banque.

Ahora quiero que los meses pasen rápido para ir a la próxima edición. Vayan a la próxima, no se lo pierdan.


papines $40, aceitunas $70, fideos $50, sal marina $90, azafrán $30.

Sal marina Sal de aquí edición especial con Narda Lepes.

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viernes, 20 de marzo de 2015 flora va de viaje portfolio

paño, humedad y pelo largo no se llevan bien.-


A veces me pasa que veo ciertos lugares y cuando los pienso en fotos, pienso en que tienen que ser combinados con determinados colores. Me pasó con esta pared y no había otra en mi cabeza que usarla con un azul bien power. Para separar, distinguir y potenciar. Los colores nos sirven para eso, al igual que lo que cada uno propone para distinguirse del otro. Una cosa mínima o mucho, para algunos soy la rubia con pestañas de patas de araña, para otros soy la boluda del blog ese, o para otros soy la que hace on the corner, la gran recomendadora o muchas otras cosas. Pero siempre va a haber algo que nos distinga de los demás, y eso es lo que nos da a cada uno esa fidelidad que te hace creíble a lo largo del tiempo. Por lo que nos reconocen, es lo que hace que nos piensen. Independientemente de si es por lo que queremos que lo hagan.

Y ya que estoy reflexiva en este tema, me pongo a pensar en un poco en la historia del Sidestripe de Vans y en por qué lo clásico siempre es un clásico que nos gusta y nunca falla, y creo que todo se resume a respetar un camino, una visión y ser fiel a uno mismo. Si quieren saber más de la historia atrás de esta zapatilla, les dejo el link a un video donde Steve Van doren, se los explica un poquito mejor.

Y ya que este post es Vans al mango (como se habrán dado cuenta), para los/as que les gustan las movidas de bmx, les quiero contar que mañana, sábado 21 hay una demo en costanera del Vans Pro Team Bmx. Tengo entendido que va a estar bastante buena y concurrida. Y además, como si fuera poco, en mayo de este año sale la super mega peli de skate de Vans: Propeller.



Como siempre, gracias a  Mayra Yamin por hacer las fotos y a Julia Schang Vitón por prestarme este tapado.

(tapado Schang Vitón, remera sin marca, zapatillas vans old skool)



vans old skool navy/white

tapado plasma de Schang Vitón //
Fotos por  Mayra Yamin.-


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miércoles, 11 de marzo de 2015 flora va de viaje portfolio

siempre hay algo que no te podes sacar de encima.-

Ayer mientras ordenaba ropa tirada por todo mi sector de la pieza me di cuenta de algo: la maldición de la "silla apoya ropa". Para qué existe y por qué siempre me persiguió aunque sea en forma de otra cosa?  Yo soy de esas personas desordenadas que no ordenan apenas se sacan la ropa al terminar el día. Yo las tiro por ahí y las acomodo después de varios días. Casualmente, "las tiro por ahí" es en una silla, antes era sobre unas cajas y mucho antes cuando era chica era en una caja que había en el vestidor de mi pieza cuando vivía en gallegos. Pero la verdad es que ni la silla de la pieza me para, por que también recurro al living, el canasto de mi bicicleta y todo lo que sea apoyable. Es como una enfermedad viciosa y habitual, que de vez en cuando necesito hacer borrón y cuenta nueva y ordenar todo, para darle lugar a otra ropa para tirarle encima claro.

Fue en ese momento que la mire y dije "esto es una maldición, hay que sacarla" mientras la miraba como maléfica, pero después se me pasó al ver que no iba a tener donde más apoyar nada. Y a mi me encanta apoyar y desparramar. Así que sigue ahí.

Cambiando de tema y antes que se termine el verano, hoy estreno mi vestido de la pradera que me compré en una feria cuando estuve en Nueva York. Tiene una espalda muy linda, llena de botones casi hasta el final de la pollera, y que casualmente hoy me olvidé de abrochar uno a la altura del culo, justo en el medio, así que anduve una gran parte del día con una potencial raja al aire. Nunca lo voy a saber. Es que hay mucho pliegue de pollera en este vestido.


(vestido de feria, zapatillas vans)





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jueves, 5 de marzo de 2015 flora va de viaje portfolio

fundamentalista de la feta gorda.-

Hay algo que jamás voy a entender, y son las personas que cortan todo finito. Esa decepción cuando te sirven una feta re finita de una torta de cumpleaños. El jamón cocido o el tomate como si fuera una hoja de calcar y el "rodajas finas" de pan lactal...para qué comprarlo? jamás lo entendí. Mi único razonamiento es que así alcanzará más por eso lo hacen? por que si es por el gusto, es exactamente lo mismo. Es algo generacional? que yo sepa en mi casa siempre abundaba la feta gorda a la hora de los panes.

Esto viene a que un día hablando con amigas (birra de por medio), una me preguntó algo y como entendí otra cosa, le dije "es que a mi me gusta la feta gorda". Ya sé que puede interpretarse por otro lado, pero les juro que estaba hablando de comestibles. En fin, recuerden que para que un invitado esté contento, o por lo menos cuando me invitan a mí, nada de feta finita. La feta gorda es una filosofía en mi vida. Disfrutemos.

(Este post tiene estricta relación con el anterior).


(remera h&m, ciclista sin marca, medias kalaka, vans authentic black)


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viernes, 20 de febrero de 2015 flora va de viaje portfolio

cuando no se podía ser más mujer, ahí va una y lo es.-

Dentro de toda la ciclotimia femenina que existe en el universo, yo por estos momentos siento que me aburro de cómo me estoy vistiendo. Como que me aburre alguna de mi ropa (que claramente no amo) y me estaría costando salir de esa "depresión" incómoda y superficial que siento. Como que si, pero no, y al mismo tiempo no porque todavía tengo encima todo lo que me tomé y comí en las vacaciones, entonces es peor. Más mal humor.
Después de un microsegundo pienso que esto de estar en los 30 es una mierda por que me retumba en la cabeza la frase tan escuchada por el oído callejero y social de "y es que te vas poniendo más vieja y es más difícil bajar los kilitos de más" y aparece un gran UFFFF en qué me metí? como si tuviera 80 años. Y en paralelo, las propuestas de juntarse con amigas a tomar birra como que siempre pesa más que todas esas clases de spinning que debería hacer, y que mientras estoy en spinning pienso que me aburro y que quiero estar clavandome una birra tamaño barril. Que tonta. Pero bueno. Cosas que pasan.

Supongo que aburrirse cada tanto es normal no? que tiene que ver con otra búsqueda y con comprender que algunas cosas tienen sus ciclos. Creo que uno no deja de descubrirse a sí mismo en cuestión de vestimenta, y que hay muchos factores externos que influyen en esa actividad. Hablar de vestimenta y ropa no es algo superficial, es comunicacional de adentro hacia afuera.

Mientras tanto, les muestro esta pollera que compré en la feria Vintage Sales. Al principio tenía mis dudas, pero después se me pasó por que este es el largo que estaría manejando hace rato. Mi excusa es que tengo piernas largas y tengo ganas.







(pollera vintage sales, remera alyeska, zapatillas authentic vans, cinturón sin marca)



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